Colecciones

Botritis

Botritis


Botrytis

Botrytis es una enfermedad de las plantas causada por un hongo llamado 'Botrytis cinerea'. La enfermedad causa grandes daños a varios cultivos, pero especialmente a la vid y, a veces, incluso a los cítricos. Se trata de una fitopatología muy grave debido a la alta resistencia del hongo a los tratamientos antifúngicos utilizados tanto con fines curativos como preventivos. La enfermedad también se denomina moho gris o podredumbre gris, debido a la coloración que asumen las partes de la planta afectadas. A veces, esta enfermedad también se vuelve peligrosa por la mala preparación de los agricultores que se encuentran luchando contra un enemigo al que nunca antes se habían enfrentado. En algunas áreas, de hecho, el botritis apareció recientemente y esto determina el escaso conocimiento de los productores sobre las intervenciones a adoptar para combatirlo. Con las técnicas de cultivo adecuadas y el cuidado adecuado, contenga los ataques de botritis o siempre es posible derrotar definitivamente al hongo.


Características

Botrytis, como ya se mencionó en el párrafo anterior, es una enfermedad fúngica causada por el hongo “Botrytis cinerea”. Este patógeno tiene una alta resistencia a los fungicidas debido a su alta adaptabilidad al medio en el que se desarrolla. El hongo se reproduce asexualmente, a través de estructuras llamadas "conidióforos", estructuras que tienen ramas similares a las de los árboles. Los conidificadores liberan esporas en las plantas, donde las nuevas generaciones del hongo pasarán el invierno y donde se manifestará la enfermedad. Durante los meses de invierno, el patógeno se protege en forma de micelio, mientras que en cultivos más viejos asume formas llamadas "esclerocios", esferas duras donde el hongo es capaz de resistir la adversidad. En primavera, con el transporte de polen por el viento, las esporas se depositan sobre las plantas provocando la infección conocida como botrytis o moho gris.


Plantas afectadas

La botritis puede afectar a varias plantas, incluidas las fresas y los tomates, pero en nuestras zonas es más una vid y una fruta cítrica. Estos últimos solo se han visto afectados por la enfermedad recientemente. En 2006, se informó de una infección por botrytis en frutos cítricos en Cerdeña. Por otro lado, los casos de botritis en la vid son más habituales, tanto es así que solemos hablar de botritis o moho gris de la vid. En esta planta, la enfermedad afecta al racimo de uvas, mientras que en los cítricos también puede ocurrir en las hojas del árbol. Las condiciones que favorecen el ataque de la botritis son las variaciones climáticas bruscas y la humedad prolongada. En este caso hay rastros de moho gris en los frutos en maduración, que caen prematuramente. Sin embargo, en el caso de climas cálidos y secos, la botritis puede causar la denominada podredumbre noble. Es un moho menos dañino que el gris, moho que también se deposita en las bayas maduras y ya secas. La podredumbre noble provoca la producción de sustancias azucaradas que se mezclan con las ya presentes en la uva. Las bayas secas (pasas) afectadas por la podredumbre noble se utilizan, de hecho, para producir un vino blanco muy dulce. La podredumbre noble se ve favorecida por el rocío de la mañana que se posa sobre las plantas en los meses de verano.


Prevención

La botritis se previene evitando todas las condiciones de humedad y temperatura que favorezcan la invernada del hongo. En cultivos de invernadero, por ejemplo, se intenta crear microclimas extremadamente secos y secos, para evitar que el hongo se reproduzca y libere nuevas esporas. Los tratamientos preventivos también incluyen la práctica de eliminar inmediatamente las bayas dañadas o agrietadas. Los cortes y grietas en la vid, quizás provocados por la poda, no deben permanecer desprotegidos durante mucho tiempo, porque existe el riesgo de penetrar en las estructuras reproductivas del hongo (esporas). La prevención de la botritis también se puede realizar con productos antifúngicos que deben aplicarse en la fase de cierre del racimo, es decir, cuando las bayas son visibles pero aún no maduras. En esta fase es más fácil controlar los ataques de botrytis, porque el hongo prefiere la fase de maduración y no es capaz de adaptarse a las bayas ya tratadas. La operación preventiva, en cambio, es inútil en la fase de maduración, porque el hongo es capaz de resistir perfectamente la acción de los antifúngicos.


Botrytis: Lucha

La lucha contra la botritis se lleva a cabo fundamentalmente con productos químicos. Actualmente se utiliza un antimicótico llamado “Zignal”, a base de fluazinam. Este compuesto es específico para la botrytis, pero también se puede utilizar para combatir la fitóftora de la papa. El producto contiene una suspensión concentrada de quinientos gramos de fluazinam, para disolver en un litro de agua. La dosis de uso es de un litro, máximo un litro y medio de solución por hectárea. Asegúrese de cubrir las partes de la planta sujetas a infección. Si el producto se aplica con fines curativos, es necesario esperar un intervalo de veintiocho días entre una aplicación y otra. El fluazinam, como todos los fungicidas, deja residuos en las plantas tratadas, pero estos son pocos rastros que se encuentran dentro de los límites establecidos por la legislación. Según sus productores, el producto no parece tener efectos tóxicos sobre la fermentación alcohólica de la uva y sobre las propiedades organolépticas del vino. En cambio, la lucha biológica contra la botritis se lleva a cabo utilizando un hongo antagonista: Trichoderma harzianum.


Video: Armicarb contra oídio y botritis en vid de vinificación